GRACIAS COLOMBIA Y EN ESPECIAL A JAMES POR DIVERTIRSE

La práctica del deporte nació como una actividad para amantes —he de ahí la palabra amateur— pero el siglo XX lo profesionalizó y lo convirtió en sus versiones más notorias, en campeonatos sistemáticos e híper-competitivos. Recrearse -o lo que se dice recrearse o divertirse- en los deportes actuales en muy pocas ocasiones se da, ya que esta destreza sólo es para quienes lo sienten. Por demás se ha vuelto frío, estratégico, militar, está inundado y deformado por raudales de dinero. ¿Quiere que su hijo sea profesional? Decida si tiene un hígado de hierro. Aunque existe alguna posibilidad -en extremo baja- que el lúcido muchacho se vuelva riquísimo, no crea ni por un instante que el proceso va a ser entretenido. Pronto lo que él hacía con tanta gracia, dejará de ser un juego y se convertirá en un trabajo agotador. Eso sí, si esto se logra dar, es preferible al de ser secretario de un juzgado o vendedor ambulante. Esta conversión del deporte que se ha ...